Una noche en Picos

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elombre de A0
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Una noche en Picos

Mensajepor elombre de A0 » Mié Oct 04, 2017 10:33 pm

UNA NOCHE EN PICOS DE EUROPA
por Luis Hoyos

A Paulette, mi mujer, en recuerdo
de su primer recorrido por Picos.

QVE tonto eres, «Pico»... ¿Por qué sigues Iadera arriba?... ¡No te
cansas nunca!... Desde que salimos al amanecer de Espinama, no
hemos parado de andar. Subimos esta mañana al Pico de Santa Ana
y a Peña Vieja, has corrido detrás de las cabras, asustándolas, al
atravesar la Vueltona... ¡cómo te volvías corriendo cuando, agachando la cabeza,
te enseñaban los cuernos!... y aún quieres seguir andando... ¡eres infatigable!...
.
Vamos a quedarnos aquí, cerca de la Collada de las Nieves y pasaremos
la noche, bajo esta laja que avanza formando techo. Aquí, al pie de este nevero,
tenemos agua abundante ... ¡debes estar sediento! ...
Muy abajo queda el Hoyo de Lloroza, aplastado y gris. En el fondo, los
dos ojos negros de los Pozos, diminutos, nos miran inexpresivos, opacos, anhelando
la aIegría de unas lágrimas hechas arroyo. Sólo a veces, algún guijarro
desprendido de las alturas, por cualquier rebeco, anima sus aguas y con tímidas
ondas concéntricas, salpica las piedras de sus orillas. Son el espejo donde
se miran 1as cumbres y 1M águilas.
Parece que Peña Vieja se ha quedado pasmada, pegada al cielo con un
brochazo de Sol sonrosado .

Sobre las crestas, no queda ya más que un polvo dorado y lánguido, envuelto
en vaporosa luz. La montaña, nos ofrece el espectáculo de su atardecer
luminoso. El reino de la luz y del silencio, empieza su sueño. Sueño etéreo de
las cumbres, mecido por el viento ...

¡Qué bella es la montaña a esta hora!. .. Belleza grandiosa Ja de este mundo
salvaje, mineral y solitario, sin un tejadillo rojo, sin una mata oscura, sin
el verde frescor de la hierba. Nada más que piedra. Desierto de piedra, con
solo la palpitación del aire transparente. Tierra áspera, tierra sin bondad, tierra
de pasión y de fervor, tierra que se ama apasionadamente ... Belleza que
sólo descubre, con su admiración, el hombre que frecuenta las cimas ...
Pero con su extrema pobreza vital. con esta desnudez total, los Picos de
Europa, nos ofrecen la riqueza de su austera y varonil grandeza, despertando
en nosotros mil sueños dormidos.

Mientras los demás hombres duermen ya a esta hora, ante mí toma la vida
un mundo misterioso, rodeado de soledad y de silencio. La roca se ablanda
delicadamente, en las sombras violetas, abrazando a la noche. El aire canta
con timidez, hecho de brisa. Los espíritus de la montaña, se pasean libremente,
a través de los «jous», «torres» y «canales». En la atmósfera que envuelve
toda la oscuridad de la noche, parecen percibirse tenues ruidos, como deslizamientos
de alas invisibles, como suaves roces de unas piedras con otras. Pa·
rece que las cosas más inertes respiran y tienen vida y a veces se siente el
latigazo de un escalofrío, de temor escondido ...

La noche navega lentamente; las horas pasan lentas y lenta es mi emoción.
A cada nuevo instante, me parece no haber visto nada y persigo cosas
que parece que huyen. Ando sin rumbo fijo bajo la claridad de los luceros
Arriba, muy arriba, como joyas relucientes realzadas sobre un cielo de
terciopelo negro, las constelaciones trazan sus juegos geométricos y marchan
lentamente a través del espacio ... ¡nunca el cielo me había parecido tan profundo,
ni las estrellas tan brillantes!. ..

Pienso en los hombres con angustiosa piedad ... y hubiera roto el silencio
de Ia noche para gritarles:
¡Ved las estrellas; una íntima voluntad las empuja y dirije. Cada una depende
de todas y todas llevan en sí la vida de cada una, animadas por el inmenso
misterio de la ley de la armonía Universal! ...

¡Venid, mirad, vivid!. ..

La vida no es como vosotros la habéis creado, sino como Dios nos la
ofrece ...

Dejad por un momento vuestro ritmo histérico y venid a mirar el ritmo
de las estrellas, que es el que vosotros lleváis dentro, el ritmo del Universo
que sin querer rechazáis.
Olvidad por un momento vuestras luchas, vuestra avidez, vuestro afán
de lucro desmesurado, que os lleva sin remedio a odiar a muerte a vuestro
hermano, a desencadenar con vuestro orgullo, terribles hecatombes guerreras,
a revolveros impetuosamente contra vosotros mismos, arremetiendo ciegamente
contra el ritmo que lleváis dentro, que es el de las estrellas ...

Cesad de mistificar vuestra vida y vuestro espíritu. Sólo por unos instantes,
regenerad vuestra mentalidad artificial, extraña a vosotros mismos ...

Hombre sube a los manantiales del espíritu donde brotan claras y transparentes
las sensaciones puras que deben animar la vida humana .. .

Hombre, mira las estrellas: sigue su ritmo que es el tuyo .. .

Los valores permanentes de tu espíritu, están en esos manantiales, que
tienes tan cerca y olvidados ...

¡Hombre, busca tu ritmo, en el de las estrellas!. ..

La Vía Láctea, cruza el espacio, envuelta en una transparente y polvorienta
nube cIara; siglos de polvo de los caminos de la Fé; Santiago 'la trazó, para
marcar la ruta a los peregrinos.

El carro de la Osa Mayor, rueda lentamente, sobre sus cuatro ejes relucientes,
acompañando eternamente a la estrella Polar, brújula del caminante en
las noches sin Iuna ...

Casiopea, inquieta, se agita en gigantesco zig zag y Orión marca, como gran
reloj del firmamento, 'las horas a los campesinos.

Las Tres Marías, mellizas del mundo estelar, agarradas de la mano, toman
el fresco, y se pasean como niñas cantando canciones infantiles ...

Y sola. como viviendo su vida interior, en medio de la inmensa oscuridad.
la luminosa estrella del Pastor, la que anuncia el alba a los ganados, a 'la hora
de dejar las majadas, hacia los pastos altos, la que señala el momento de regresar
a las corralizas abrigadas ...

La montaña y el cielo, unidos por el silencio. Silencio de las cumbres, silencio
sideral. La montaña, el cielo y el silencio: síntesis de expresión máxima,
en esta hora de sublime belleza.
Sin poderlo evitar, mis ojos parpadean siguiendo el ritmo inquieto y gesticulante
de las estrellas y cuando los cierro mil puntos blancos, quedan grabados,
danzando en mi retina ...

Por encima de la silueta maciza y oscura de las crestas, una estrella se
ha caído del cielo y cruza veloz, dejando una gruesa línea blanca, dibujada
de un solo trazo, sobre la negra pizarra. Se ha escapado del cielo y curiosa,
quiere ver cómo duermen las cumbres ...

A su paso, me agarra suavemente de la mano y una sensación de ingravidez
se apodera de mí. Lentamente, atravesando el Hoyo Oscuro, rozando casi su
altiva Torre, nos encontramos suspendidos en el espacio ..

Ahí está el Madejuno, con su cabezota chata y poderosa; una enorme ci-
catriz le cruza ·la cara y le sube en diagonal, casi hasta la cumbre; duerme
tranquilo, arropado con una manta de nieve.

Torre Blanca, coqueta, se arregla aún los bucles blancos de su cabeza, con
el peine de la cresta de Tiro Llago, mirándose en el espejo de un nevero ...

Tiro Tirso, está de guardia, de pie, bien plantado, haciendo guiños maliciosos
a Torre Blanca y observando lo que ocurre por las IIambrias del Llambrión,
quien, con inquieto sueño, deja desprenderse unas piedras, que bajan
silbando, hasta incrustarse en la nieve. a sus pies ...

Más allá, más arriba aún, se oyen unos ronquidos sordos. La poderosa
Torre de Cerredo, tiene un sueño profundo y pesado. Bien merece un buen
reposo, después de escudriñar horizontes lejanos durante todo el día. Se acuesta
tarde y cansada. Desde su elevado sitial, como máxima cumbre de Picos, dirige
sin reposo, toda la orquesta de agujas, de hoyos y tiros, encajonando el
viento, empujando a las nubes, mandando sol a los valles y sosteniendo el
cielo. Tiene cara de vieja, toda llena de arrugas. Durante ·la noche tiene sed
y bebe en el manantial fresco del Jou del Agua ...

Se percibe más lejos, una risotada franca y alegre. El Pico Tesorero, la
sueña, riéndose a carcajadas; dos jóvenes rebecos, despiertos aún, juegan a
deslizarse por el Hoyo de ·los Boches y le hacen cosquillas en los pies, aIlá,
por los recovecos de los Urrieles y de los Horcados Rojos ...

Y el Naranjo de Bulnes, cómodamente instalado sobre la mullida Vega de
Urriello, apoyando sus brazos en los Tiros de la Torca y en la Canal de la
Celada, dialoga animadamente, antes de dormirse, con sus vecinas las Torres
del Oso y del Carnizoso, sobre la belleza de la Collada Bonita. Con añoranza,
les recuerda, bombeando orgullosa mente su gigantesco pecho, la hazaña de
aquel D. Pedro Pidal y del Cainejo, primeros hombres, que derrochando coraje,
llegaron por vez primera a su cima ...
La Aguja de la Canalona, no puede conciliar su sueño; se le ha enganchado
una nubecilla blanca y traviesa y está muy ocupada en deshacer el enredo,
piensa tejer con ella, después, su plácido reposo ...
Peña Vieja, tiene mal carácter; duerme refunfuñando, porque de los Puertos
de Aliva, le sube hasta los pies, un vaho húmedo, lleno de olor a hierba ...

Después, cuando más absorto estoy, contemplando el bravo paisaje que me
rodea, la estrella me suelta la mano y me deja caer en el vacío ...
Una angustia que me ahoga, se apodera de mí, cortándome la respiración.
.. Todo gira a mi alrededor ... La tierra se aproxima rápidamente ...
¡y de pronto! ...

¡«Pico» ha ladrado! ... Me despierto sobresaltado y salgo fuera ...
Todo se me aparece quieto, sereno. Una virginidad completa me rodea.
Me parece que todo el pasado del mundo, está completamente absorbido por
este preciso momento ...
. Oigo a los mastines de la Majada de Fuente Dé y las voces de los pastores
despertando al ganado. La montaña dibuja su silueta pura, sobre una aureola
de cielo pálido. Todo es Paz y serenidad, en este quieto despertar de las
cumbres ...
¡Ya lO' sé, “Pico” ... Sí, sí, ya nos vamos. deja de dar vueltas a mi alrededor
y de agitar la cola ... ¡qué impaciente eres!. ..

Y acompañados por el lucero que aún brilla allá en lo a!to, nos ponemos
en marcha hacia el Refugio del Collado Jermoso.

L.H.

Revista Peñalara nº 368 Enero-Marzo 1966

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Pocholo
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Re: Una noche en Picos

Mensajepor Pocholo » Jue Oct 05, 2017 6:05 am

Qué guapo, Joaquín
Gracias por "rescatarlo" ;)
Un abrazote

ricardo1000
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Re: Una noche en Picos

Mensajepor ricardo1000 » Jue Oct 05, 2017 8:54 am

Gracias Joaquin por recuperarlo. Muy bonito kk2:)

elombre de A0
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Re: Una noche en Picos

Mensajepor elombre de A0 » Vie Oct 06, 2017 9:32 pm

Un abrazo a los dos
Me pareció curioso el relato


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